CARRUSEL: · Empatía, motor de Arturo Robles · Álamos, por el despegue: Borbón


Por Víctor Fausto Silva D.


Más allá del apego a lemas o clichés políticos, debe reconocerse que en el caso del alcalde Luis Arturo Robles Higuera, supo empatar su personal convicción de que el poder es para servir, con la lacerante realidad de la pobreza que azota a miles de etchojoenses.

Desde que asumió la alcaldía se echó a cuestas la tarea de dar prioridad a la vasta zona rural que comprende el municipio, cuyos habitantes, históricamente marginados, ven ahora que sí pueden pasar a disfrutar niveles de vida más dignos, con acceso a programas y servicios elementales antaño reservados sólo al casco urbano.

Robles Higuera:
Entiende a los de
abajo


El primer informe de gobierno de Robles Higuera dio cuenta puntual de su empatía con quienes habitan las comunidades más apartadas, a donde ahora llegan agua, drenaje, salud, seguridad pública, educación y mejores caminos vecinales, éstos últimos para eliminar su eterna pesadilla de quedar incomunicados a la menor llovizna de temporada.

Ha sabido hacer mucho con poco, pues al respaldo de las participaciones estatales y federales, sumó el manejo eficiente y honrado de los escasos recursos disponibles, de tal manera que ahora la cobija alcanza para más. Incluso, para hacer frente a una pesada deuda heredada de anteriores administraciones.

No fue cualquier cosa haber invertido más de 20 millones de pesos para perforar pozos y ampliar redes de agua potable, para hacerla llegar a comunidades como Basconcobe, Bacobampo, Sebampo, El Bacame Nuevo y la propia cabecera municipal, oara beneficiar a más de 3 mil 500 familias.

Tampoco lo fue aplicar cuatro millones más en sistemas de drenaje en favor de quienes habitan en Mocorúa, Mayojuzalit, Campo Trece y Campo Dieciocho, además de haber rehabilitado el drenaje sanitario de Basconcobe.

A la par, el gobierno de Robles Higuera aprovechó recursos federales para rehabilitar 24 caminos de terracería que enlazan a 48 localidades, beneficiando a más de 26 mil habitantes de comunidades como Chucárit, San Pedro, Buaysiacobe, Pueblo Viejo y Bacajaquía.

Si hay prioridades en cuanto a resolución de problemas y servicios públicos, están ahí, con los más alejados, con los marginados. Ahí es donde están atacándose, porque el propio Robles Higuera proviene de una comunidad – El Sahuaral- y desde su campaña se comprometió a meterles el hombro, en lo cual avanza en la medida de sus posibilidades.

Muchos números más dio el alcalde en su primer informe, dando cuenta de que el esfuerzo es integral porque tampoco se ha descuidado la zona urbana, como lo demuestran los avances en alumbrado público con la reparación de más de dos mil lámparas y la instalación de luminarias nuevas en sectores como Las Mil Hectáreas, la Universidad Tecnológica de Etchojoa y la Normal Rural Plutarco Elías Calles de El Quinto.

Mención especial merecen los esfuerzos realizados en cuanto a salud, con la construcción de la Casa de Salud de Tiriscohuasa y la rehabilitación de instalaciones en Mochipaco Dos, Bachoco El Alto, Guayparín Bajío, Villa Tres Cruces, Baynorillo y El Centenario, con una inversión superior a 1.2 millones de pesos.

Hubo además jornadas médicas comunitarias en Chucárit y San Pedro Nuevo y se llevaron a cabo más de 31 mil visitas domiciliarias para prevenir enfermedades.

Viene también, con apoyo del estado, la construcción de un Hospital Universitario en Basconcobe, que vendrá a complementar la carrera de medicina en la Universidad Tecnológica de Etchojoa.

Seguridad pública tampoco se quedó atrás, con la entrega de patrullas, chalecos antibalas y equipo táctico, además de programas para prevención del delito en escuelas y comunidades.

El DIF Municipal hizo lo suyo en este primer año, entregando más de 88 mil raciones alimentarias en comedores comunitarios, además de brindar terapias de rehabilitación, estímulos económicos y programas de asistencia social para miles de familias vulnerables.

De eso y mucho más dio cuenta Robles Higuera a los etchojoenses, y quienes lo conocen saben que si bien puede sentirse contento por lo caminado en un año, tampoco está plenamente satisfecho ni se tirará a la hamaca, porque viene desde abajo y conoce cuánto se les debe todavía a los más necesitados.

Pero sin duda, va bien en la empatía que lo caracteriza y lo hace redoblar esfuerzos.

Aquí sí encaja cabalmente aquello de que primero son los pobres…

Álamos: El despegue


Samuel Borbón:
El agua, clave


El que también rindió buenas cuentas fue el alcalde de Álamos, Samuel Borbón Lara, incluso con el vaticinio de que las mejores cosas están por venir, luego de enfrentar los severos efectos de una sequía de décadas y la estrechez de recursos económicos.


Un factor que resultará clave a la hora de mejorar los niveles de vida de los alamenses y apuntalar al pueblo mágico como envidiable destino turístico, es la disposición de agua potable, que ahora sí será realidad gracias la plena operación del acueducto Macoyahui-Álamos.

Recordará usted, estimado lector, que la obra pasó por infinidad de tropiezos que fueron aplazándolo, hasta que con el apoyo del gobernador Alfonso Durazo y una inversión superior a 20 millones de pesos, por fin se echó a volar, con el beneficio añadido de que funcionará mediante paneles solares, para evitar la gravosa carga que significaban los pagos a la CFE.

Quizá sea ésta la mejor noticia que los alamenses hayan recibido en décadas, porque lo mismo beneficiará a los consumidores domésticos que a los prestadores de servicios y al sector hotelero, a la hora de ofertarse como atractivo para la recepción de visitantes.

Por supuesto, la buena nueva también fue acompañada por un intenso trabajo en el mejoramiento de los demás servicios públicos, que hace lucir a Álamos como una ciudad limpia, segura y bien cuidada.

Borbón Lara destacó a la par una serie de acciones y programas de positivo impacto entre la comunidad, como la prestación del servicio de transporte escolar gratuito, la entrega de útiles escolares, la gestión de la Universidad Benito Juárez, así como proyectos de vivienda, espacios deportivos y la apertura de la Casa del Pueblo.

“¡El mejor Álamos apenas comienza!”, auguró el alcalde, un mensaje rubricado por el representante del gobernador, Carlos Sosa Castañeda (coordinador del Instituto de Movilidad y Transporte) al extenderle el espaldarazo del ejecutivo para aterrizar más proyectos en beneficio de los alamenses.

Enhorabuena para ellos…

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