CARRUSEL: · El informe: de las mentiras y el autoelogio de antes, al de hoy


Por Víctor Fausto Silva D.


Es cierto que los informes presidenciales han ido transformándose en la forma, pero eso dista mucho de que hayan cambiado en el fondo.

Para empezar, se acabaron aquellos eventos de pompa casi imperial, en los que al presidente en turno le retacaban las calles y el zócalo capitalino -¿le suena?- para que a bordo de un vehículo descubierto pasara entre la muchedumbre cosechando el “entusiasmo popular”, ensalzado a gritos por cronistas lambiscones, con aquellos discursos hasta de 4 ó 5 horas y el posterior “besamanos”.

Sheinbaum: Un
país rosita


De ahí se desprendía luego la cascada de reacciones aprobatorias con los gargantones de los sectores más representativos, mientras (¡faltaba más en un fiestón de aquellos!) devoraban finas viandas y caros vinos en los pasillos palaciegos, en tanto les llegaba el turno de babearle la mano al dueño del país.

Ahora no. Para evitar sainetes y zafarranchos con una oposición que todo lo ve negro así estemos en Jauja, el acto se realiza en el patio del palacio nacional y luce más austero, aunque la parafernalia “republicana” no cambia el fondo.

Volvieron a aparecer en primera fila los gargantones de la clase política y los dueños del dinero, los que con Carlos Slim a la cabeza, siguen haciendo pingües negocios con un gobierno que ofreció separar al poder político del económico.

Son aquellos que López Obrador calificó como “la mafia del poder”, pues, y que ahora aplauden a rabiar al gobierno “de los pobres”, como antes lo hicieron en tiempos del PRI y del PAN, mientras le siguen sacando raja para posicionarse como archimillonarios a nivel mundial.

Entre trajeados perfumados y perfumadas, jorocones y aspirantes a serlo, nadie de los organizadores tuvo a bien llevarle a doña Claudia una mísera delegación de pobres, que acudiera a agradecerle que apenas come y duerme pensando en ellos. No se vieron ahí pescadores o agricultores abandonados a su suerte por un gobierno que en vez de darles apoyo, se los retiró.

AMLO: Caprichos
y ocurrencias


Tampoco le llevaron a una comisión de enfermos curados por el oportuno abasto de medicamentos gracias a la farmaciototota, y ni qué decir de las madres buscadoras, no fuera a ser que desentonaran con el ruido de sus palas.

Fueron los mismos de siempre al acto de siempre, donde en poco más de una hora, la presidenta se cubrió de autoelogios porque todo va de maravilla, aferrada a que ahora todo es eficiencia y cero despilfarro, mientras sigue intentando justificar las obras faraónicas de su antecesor, que siguen generando graves sangrías al erario.

Nada importa: hay que seguirles metiendo más, porque lo que cuenta es la escenografía, pero sobre todo, preservar “el legado” del dueño de La Chingada. ¿Cómo admitir que el guía moral del “humanismo mexicano” hizo las cosas a punta de caprichos y ocurrencias y al troche y moche, que para acabarla de amolar derivaron en un descarado e impune robadero por todas partes?

No. A costa de lo que sea, hay que seguir sosteniendo el cerco, porque si se cae, se cae la imagen del movimiento y su presunto éxito, un éxito que la cruda realidad se empeña en desmentir en los rubros más sensibles, por encima de un informe triunfalista.

A contracorriente de lo presumido, cobra vigencia lo advertido por Manlio Fabio Beltrones sobre la incompetencia para ejercer el presupuesto en verdaderas prioridades y el abandono de infraestructura básica: a escasas horas del informe, hubo otro mega apagón que afectó a cuatro estados…pero la CFE salió con que le “vandalizaron” unas líneas, la misma justificación torpe que esgrimió en su momento Manuel Bartlett.

Al día siguiente, se volvió a descarrilar el tren Maya, pero en el lenguaje maquillado de la 4T ya no se dice “descarrilar” ni “deslizar” como dijeron después: ahora “sufrió un percance de via”. Otra vez: los eufemismos diseñados para idiotas.

Durazo: Obras tiradas
o mal hechas


O sea, seguimos en las mismas, como siguen en las mismas en el hospital del Issste en Hermosillo, que oootra vez fue evacuado el lunes ¡por una fuga de gas natural! Y mientras acá se vislumbra una tragedia, el director general Martí Batres va y le aplaude como foca a la presidenta.

En la misma capital, la CTM acaba de denunciar que a los albañiles que construyen las viviendas del Bienestar ¡se les adeudan pagos! y las obras van a paso de tortuga, pero nadie dice esta boca es mía. Y agregaríamos: todavía falta que una vez terminadas aguanten una lluvia, porque en Veracruz casi se las llevó el agua…pero en el gobierno salieron, sin vergüenza alguna, con que “fue un arrastre de materiales”.

En Navojoa, a la primera lluvia lució como coladera el flamante hospital del IMSS; en Nogales, después de invertirle miles de millones de pesos, dejaron tirado el llamado “tren fantasma” que sacaría las vías de la ciudad y nadie explica nada, y en la misma ciudad, siguen inundándose porque el embovedado de la calle Tecnológico, que Durazo presumió como una “magnífica obra histórica”, nunca ha servido para maldita sea la cosa.

El colmo es que, en cuanto amenaza lluvia, trabajadores del ayuntamiento y los bomberos corren a destapar ¡a mano! las rejillas, mientras la policía bloquea calles para evitar desgracias, porque los genios a cargo de la “extraordinaria” obra nomás no pelaron un chango a nalgadas en cuanto a su capacidad de desfogue.

Pero eso sí: allá fue Durazo a aplaudir como foca en el informe, a respaldar el marrullero discurso de que todo va de maravilla y de que nunca se había visto un gobierno tan cumplidor, honrado y eficiente.

Lo mismo dijeron en su momento los presidentes del PRI –muchos de ellos infames- y Fox y Calderón por el PAN…y en muchos aspectos seguimos en las mismas.

Y si alguien tenía alguna duda sobre un eventual despegue de doña Claudia en su estilo de gobernar, vale más que lo olvide: la señora aprovechó su segundo informe para su enésima profesión de fe obradorista.

Por si algo faltara, la señora remató su mensaje político con un mentirón de aquellos, cuando llamó a “que nadie se equivoque: aquí no hay divisiones ni rompimientos”.

Lo hizo escasas horas después de que el insufrible Gerardo Fernández Noroña hizo su pataleta porque -¡qué tontito!-. quería de vuelta la presidencia del Senado, pero Morena lo mandó por un tubo, y después de que el senador Enrique Inzunza, señalado como narco por EU, abandonó el grupo parlamentario guinda y se declaró independiente.

Pero no hay divisiones ni rupturas. Nooo, ¿cómo se les ocurre?

Y por enésima vez, la presidenta llamó a los morenistas a conducirse bajo los principios de honradez y austeridad…mientras siguen destapándose trinquetes de Andy López Beltrán, con tentáculos de pulpo que apuntan incluso al huachicol –donde andaría enredado también Alfonso Durazo Jr.- entre otros escándalos de la clase gobernante.

¡Ah!, hizo también el llamado cuando trascendió que Morena cambiaría de encuestadora en el caso de Sonora, presumiblemente porque una de las corcholatas intentó ¡comprar la encuesta!

La versión la difundió en sus redes la periodista Michel Rivera, que no dio más detalles ni precisó el nombre de tan deleznable involucrado (a).

El asunto es que, al paso de las horas, nadie la desmintió, así que, cuando el río suena…

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