CARRUSEL: · La portería de Sheinbaum: 50 metros de largo por 20 de alto


Por Víctor Fausto Silva D.


En este espacio hemos sido reiterativos en cuanto a que en este país, la fórmula para medio paliar un escándalo ha sido que estalle otro, pero de plano ya no halla uno para dónde voltear en medio de tanto desaguisado -por no decir mugrero- que está brotando.

Lo peor es que ya no hay esferas ni niveles dónde focalizarlos, porque es un embarradero generalizado que no parece tener fin, al grado de que la propia presidenta Claudia Sheinbaum luce impotente para frenar tanto desgarriate.

Claudia Sheinbaum:
Embarradero


Para estar a tono con el Mundial de futbol que se avecina, valdría aplicar el símil con un guardameta a cargo de una portería de 50 metros de largo por 20 de alto, manoteando desesperado no sólo buscando parar los cañonazos del equipo contrario, sino los autogoles de sus propios compañeros, que parecen empeñados en acribillarla a punta de pelotazos.

Súmele usted los yerros propios de la señora –que los tiene, y también algo tupiditos- y tendrá el panorama completo del despapaye.

Los últimos días han sido aciagos para ella, que en vísperas de renegociar el Tratado de Libre Comercio, no halla las santas horas de aplacar a un destemplado Donald Trump, entregándole narcos por paquetes sin que por ello le quite el guante de la cara, porque el auto entronizado Emperador Mundial quiere tiburones, no charalitos como los que se pescan aquí.

En esa cruzada contra reloj, vino el mero mero del FBI y presumió que participó aquí en la captura de un pez gordo del calibre del “Chapo” Guzmán, pero en apego al discurso patriotero de que “cooperamos, no nos subordinamos”, la propia Sheinbaum le enmendó la plana negando tal operativo conjunto, con el argumento de que el mega malandro “se entregó voluntariamente” en la embajada gringa en México.

Y es que según la mandataria, el amiguito ya no aguantaba “la presión” de la corretiza que le pusieron los sabuesos de ambos países, y en previsión de sufrir una embolia, decidió doblas las manos, antes de que cayeran sobre él los genízaros del Batman mexicano Omar García Harfuch.

Para reforzar la casi heroica versión de que se había dejado a salvo la soberanía nacional ante el Masiosare, a la presidenta se le ocurrió mostrar en La Mañanera una foto del susodicho, presumiblemente tomada por fuera de la embajada momentos antes de entregarse, y todo se veía muy bien, peeeeero cuando le metieron lupa, se detectó que ese edificio fue desalojado por los vecinos ¡desde noviembre!, cuando se mudaron a una nueva sede.

Para acabarla de amolar, el neo-Chapo declaró que jamás pasó por su cabeza entregarse “voluntariamente”, sino que efectivamente fue capturado por fuerzas policiacas, aunque no llegó al grado de echar de cabeza al FBI como participante directo en la redada.

De cualquier manera, su declaración y la fundada sospecha de que la foto corresponde a un montaje (si no es que a inteligencia artificial), deja a la presidenta plantada en el nada favorable escenario de que sus más avezados sabuesos le mintieron, y que en un descuido sí fue el FBI el que actuó aquí, con apoyo nacional o peor tantito, sin él, para apergollar al fugitivo.

Así que, en medio de las amenazas de Trump de pepenar de las greñas a los narco-terroristas donde estén, suena cada vez menos creíble “la narrativa” oficial de que nos coordinamos pero no nos subordinamos, y que feroces hordas al mando de Fernández Noroña los despellejarán vivos si profanan el suelo patrio.

Además, si días antes aterrizó en Toluca un avión gringo sin autorización del Senado, ya puede esperarse que los Rambos güeros anden disfrazados de arrieros en Badiraguato o de turistas en Palenque, allá cerquita de La Chingada.

Mal round para la señora presidenta.

Y cuando no llueve llovizna, poco antes estalló el escándalo de que los “humildes ministros del pueblo” en la Suprema Corte, se habían agandallado 9 camionetas “machuchonas” –la plebe ya las bautizó como Chairokees- y blindadas, con un modesto costo de 21 millones de pesos, y ooootra vez saltó a la palestra la presidenta para tratar de justificarlos.

El argumento fue que aún comprándolas, los reyes del acordeón se ahorraron como mil millones de pesos por haber eliminado el esquema de renta, como si eso justificara que hayan salido tan manirotos con el dinero público, a la hora de replicar los nefastos dispendios que tanto les criticaron a sus antecesores.

Todavía este martes y en su defensa, Sheinbaum retomó el espejo retrovisor y dijo que los anteriores eran peores, pero soslayó el tema central: que los impolutos y modositos de ahora se siguen pitorreando olímpicamente de sus llamados a la austeridad republicana.

Como faltaba el remache, la propia Corte informó que en las llamadas “ceremonias de purificación” –aquellas con chamanes, copal y en un descuido peyote- gastaron “sólo” millón y medio de pesos, y en la manufactura de togas le dieron al presupuesto una tarascada de ¡300 mil pesos!...y sin licitación de por medio, faltaba más.

¿Pues qué serán de oro los mentados trapos?

Hugo Aguilar:
En el ladrillito


Lo peor para la presidenta es que mientras ella libraba encarnizada batalla defendiendo lo indefendible, el presidente de la Corte, Hugo Aguilar, decidió recular ante la mega quemada pública (“no tengo problema para viajar en mi carro o en el metro”) y echó pa’trás a los fielders: los acordeonistas no usarán las “Chairokees”.

Don Hugo, que lucía tan recatado, sobrio y modesto antes de subirse al ladrillito que marea, anunció que la flotilla de acorazados serán asignados a jueces que -ellos sí- enfrentan situaciones de verdadero riesgo por el ejercicio de sus funciones.

Y entonces, por boca del propio presidente del Órgano de Administración Judicial, Néstor Vargas, salió a relucir un dato que evidenció aún más el agandalle de lujo que pretendían ejecutar los señores Ministros: hay ¡40 jueces! que están recibiendo medidas de protección, por estar amenazados, especialmente los de carácter penal.

Ellos –dijo Vargas- disponen de chalecos antibalas y/o chalecos y vehículos, e incluso escoltas en casos graves.

¡Y los ministros de la austeridad, derrochando en carros y en togas de lujo! Y lo peor: ¡la presidenta justificándolos y defendiéndolos, mientras los jueces de a pie se juegan hasta la vida!

Guadalupe Taddei:
Otra tranza


Como para reforzar lo dicho arriba de que ya no hay para dónde voltear entre tanto lodazal, en el INE que dirige la sonorense Guadalupe Taddei Zavala le acaban de autorizar a una agencia publicitaria un contrato. para que le produzca una mini serie televisiva ensalzando la pasada elección judicial.

El mamotreto llevará por nombre “Una elección sin precedente”, con un costo de millón y pico de pesos…ooobviamente –como nos tienen acostumbrados- asignada por adjudicación directa, sin licitación.

Pero deje usted eso: el tipo que la realizará, Gilberto Solís Mendívil, está embarrado hasta las orejas y todavía bajo investigación como partícipe en aquella “Estafa Maestra” en tiempos de Peña Nieto.

¿Pues qué éstos no eran diferentes?

¿También saldrá la presidenta Sheinbaum a justificar y a defender a doña Lupe, argumentando que sus antecesores eran más rateros?

Volvemos al símil del inicio: la presidenta está custodiando una portería de 50 metros de largo por 20 de alto, y con autogoles a destajo.

Chiquita le queda La Mañanera para beatificar a los demonios de su propio bando…

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