CARRUSEL: · Heriberto Aguilar: Exitoso evento · Beto Vázquez y Orduño: Sintonía


Por Víctor Fausto Silva D.


Enfilado para lo que se ofrezca, tocó tierras del Mayo el senador Heriberto Aguilar Castillo, para rendir aquí su primer informe de trabajo legislativo, y en honor a la verdad, le fue muy bien.

“Casa llena”, en
Huatabampo



Apelando al argot beisbolero, tuvo casa llena en Huatabampo, con un auditorio repleto, ante el cual enumeró logros del andamiaje en el cual ha venido aportando lo suyo para garantizar que continúe la llamada cuarta transformación, amén de refrendar sus compromisos de ir por más beneficios para los sonorenses.

Uno de ellos, porque ahí radica “la fuerza del movimiento” está en seguir trabajando “a ras de suelo, en caminar comunidades, escuchar de frente y legislar para que la justicia social llegue a las familias trabajadoras del Mayo”.

Esa conjunción de acciones, dijo, es necesaria porque el sur de Sonora y específicamente el Valle del Mayo, “no pueden volver a los tiempos en que se gobernaba desde las cúpulas y se dejaba al pueblo esperando; hoy la transformación se sostiene con territorio, organización y resultados que se convierten en derechos”.

Más allá de lo logrado a nivel nacional, Aguilar Castillo enumeró los programas y obras que ha venido impulsando desde el senado, y que inciden directamente para dignificar la calidad de vida de los habitantes de esta región.

Entre ellos se cuenta la electrificación rural en Tojahui con inversión superior a 12 millones de pesos; un proyecto de acueducto estimado en 40 millones para mejorar el abasto; en Etchojoa, obras de agua y saneamiento por 27 millones y apoyos directos por más de 8 millones para familias que más lo requieren; la tecnificación del riego en el Valle del Mayo con inversión superior a 2 mil 300 millones de pesos, “para producir más, cuidar el agua y fortalecer el campo”.

Fue a no dudarlo, un informe sólido y con “carnita”, con hechos comprobables tanto por los alcaldes como por los habitantes de zonas antaño relegadas, especialmente aquellas donde la población es en su mayoría indígena.

Con esos pueblos originarios, dijo Aguilar, se tiene una deuda histórica que la cuarta transformación se ha propuesto saldar, y para eso se impulsaron reformas legales como vías para que a partir de este año, sean ellas mismas las que definan prioridades y decidan las inversiones que requieran.

Fue un acto redondo, pues, con logros específicos y una rendición de cuentas muy puntual, alejada de aquellos rollos demagógicos que tanto ha padecido la gente del sur, y que al paso del tiempo nunca dejaron nada, como no fueran decepciones por los rosarios de promesas incumplidas.

Al senador se le vio contento y satisfecho y tuvo sobrados motivos para ello, como los tuvieron también el alcalde Beto Vázquez Valencia en su calidad de anfitrión y Jesús Abel Guirado, un joven valor político que con su equipo ha venido fajándose en serio a la hora de allegarle y organizarle tropas al legislador en eventos de este tipo.

Hubo, pues, demostración de músculo político por parte de Aguilar, lo que aparejado al jalón que está demostrando Guirado entre la raza, terminaron por pulir un evento lucidor y sustancioso ahí donde cuenta, donde se cimentan los triunfos: a ras de suelo.

Buena química


Y a propósito de lo que se ofrezca rumbo al 2027, también pisó Huatabampo Javier Lamarque Cano, pero éste con visita dominguera en el feudo de Rafael Orduño Valdez.

“El Payo”: La jugó
bien


“El Payo” demostró que también tiene lo suyo en cuanto a dotes de organizador, porque le aportó al sonante alcalde cajemense más de cien asistentes para que “pisara base” en un evento que resultó cálido y de mucha cercanía.

Para redondear jornada, Orduño cerró atinadamente la pinza de la cortesía política con la presencia del presidente municipal Beto Vázquez, lo que habla de sintonía y buena química entre ambos.

Lo que extrañó es que “El Payo” haya concedido micrófono a la “cartucho quemado” de Gricelda Soto Mendívil, de esas piezas que en vez de sumar restan, pero sus razones tendría.

Al final de cuentas, fue tiempo desperdiciado porque la señora no alcanzó a hilar nada coherente y sí en cambio, casi en papel de Ministerio Público, quiso forzar a Lamarque para confesar si busca o no ser gobernador.

Quién sabe si su aviesa intención fue meterlo en aprietos o hacer que desbarrara, pero porrr supuesto que Lamarque se “la bateó” admitiendo lo que medio Sonora sabe, con la consabida aclaración al canto de que una cosa es querer y la otra es esperar los tiempos que marca la ley.

Como sea, le fue bien al “Payo” Orduño, porque fuera del desatino de Gricelda Soto, enfiló en el acto a tres oradores, que terminaron reconociendo la buena labor del alcalde Beto Vázquez al frente del municipio.

Otro botón de muestra de tablas políticas y sinfonía entre ambos…

En términos beisboleros y con las visitas de Heriberto Aguilar y Lamarque, bien cabe decir que batearon de 2-2.

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