CARRUSEL: · “Kiko” Islas: raite de power · Alí Camacho: el “Alito” bis


Por Víctor Fausto Silva D.


Cuando por todos lados se calientan motores rumbo al 2027, el que volvió al escenario y según parece por todo lo alto, fue Francisco “Kiko” Islas Flores, a quien no pocos ven ya en alguna papeleta electoral del 2027.

Si se reconfirma como regla que en política un gesto dice más que un discurso, el gobernador Alfonso Durazo acaba de tener con él una deferencia para que paren oreja los pitonisos de la polaca en Navojoa, pues en su reciente visita para inaugurar aquí la escuela “Nueva Creación” de la Fundación Distribuidores Nissan, el mandatario llegó acompañado por “Kiko” en el vehículo oficial.

“Kiko” Islas con
Durazo: Al Escenario

Ese sólo gesto dice mucho, primero porque un “raite” de ese calibre no se le concede a cualquiera, y luego porque en muchos de los casos, el encuentro se convierte prácticamente en una audiencia más valiosa y productiva que una cita fría y formal de oficina. Revela cercanía, confianza y en no pocas veces, amistad y reconocimiento hacia el invitado.

De ahí que el encuentro haya reavivado las especulaciones sobre el futuro político de “Kiko” Islas, un hombre que se la jugó con Durazo en su elección y al que ahora le tocaría recibir la reciprocidad, catapultándolo a la alcaldía navojoense el 2027.

Ya venía manejándose que el empresario podría decantarse respaldando para ese puesto a Armando Islas Covarrubias, Jefe de Oficina de la alcaldía o al regidor Federico Llamas Aréchiga (mientras por el lado del alcalde trae la aviada Marcos Sánchez), peeeero por lo visto con la visita de Durazo, bien podría saltar el propio “Kiko” Islas.

Mientras son peras o manzanas, una cosa quedó clara: Durazo no le concedió audiencia de lujo sólo para hablar del clima, así que si no es él, definitivamente será “mano” para lo que se avecina.

Veremos y diremos…

El “Alito” de Sonora


Alí Camacho: Le
dejaron un esqueleto


El dirigente estatal del Partido Sonorense, Alí Camacho, escuchaba desde hace rato los truenos y no se hincaba, hasta que le cayó el rayo que de sopetón lo convirtió en el “Alito” Moreno de estas latitudes: le dejaron el membrete en calidad de esqueleto.

Se le olvidó –o en su bisoñez nunca lo supo- que quien tiene el poder de crearte, también lo tiene para desaparecerte. Nació y creció cobijado por el gobernador Alfonso Durazo, pero luego creyó que las alas eran propias y quiso agarrar por la libre…hasta que le llegó el manotazo, de ésos que te sientan de sopetón.

El golpe no fue menor: siete alcaldes que llegaron a sus cargos por la vía del PS, le tiraron con los fierros y volvieron al redil de Morena, de donde Durazo los había tomado prestados como parte de una estrategia electoral, primero para dividir el voto de la oposición y luego para darle a su gobierno un cosmético toque democrático.

De golpe y porrazo, los presidentes municipales de Sonoyta, Quiriego, Tubutama, Huachinera, Oquitoa. Átil y San Pedro de la Cueva, hicieron maletas al unísono y fueron a tomarse la foto con la dirigente estatal de Morena, Judith Armenta, que los recibió como se recibe al hijo pródigo, al extraviado que por fin vuelve a casa.

Y no es que electoralmente hablando esos municipios representen la gran tajada del pastel en cuanto a número de electores –y menos de militantes-, pero servían para “vestir” como inusualmente exitosa la aparición de un nuevo partido en el escenario político sonorense.

Ellos, más una diputación local, le permitían a Alí Camacho avizorar anchuroso futuro al PS rumbo a las pizcas del 2027…hasta que empezó a coquetear abiertamente con jugarle las contras a su mecenas avecindado en el palacio de gobierno estatal.

Dicen que Camacho empezó a demostrar demasiados afectos por Toño Astiazarán, y vaya usted a saber si fue cierto, pero la sola sospecha de que el ahijado andaba en malos pasos bastó para soltarle un estate quieto del que difícilmente se levantará.

Los barruntos de tormenta no eran nuevos, pues el dirigente del PS ya se había peleado con el único diputado local que alcanzó su organización en los comicios del 2024, Raúl González de la Vega, que también le tiró los bártulos un año después y se pasó al Verde Ecologista.

Ya se le había hecho bolas el engrudo desde antes, porque todavía no se despejaba la polvareda de las elecciones, cuando en Cajeme acusaron a Camacho de aventarse un trinquete con tufo a violencia de género, por asignar a un varón en la regiduría ganada en Cajeme, cuando le tocaba a una dama.

Más acá, apenas en febrero de este año, también se sumó a la estampida Guillermo “El cuate” Ruiz Campoy, que le tiró a Camacho con la coordinación regional del PS en el sur del estado, seguramente por el mismo motivo que antes dejó a Morena y al PT en su fugaz paso por esas siglas: el aprovechamiento de su capital político en favor de otros… a cambio de nada.

Total, que de la noche a la mañana, Alí Camacho se quedó chiflando en la loma, como el que se saca el premio gordo de la lotería y no sabe manejar lo conseguido.

Se le olvidó que otro le había regalado los cachitos y simplemente decidió retirarle el premio.

Guardadas las proporciones, es el “Alito” sonorense, cada cual con su esqueleto…

Luz Argel: Ejemplar programa


Luz Argel Gaxiola:
Merece respaldo total


Definitivamente, hay gente que no tiene lado. Y qué penoso resulta verlos denostar iniciativas tan nobles y positivas para la comunidad como la “Patrulla rosa” impulsada por la presidenta del DIF Navojoa, Luz Argel Gaxiola.

La sola estadística de que a diario se reciben en el 911 hasta seis llamadas denunciando violencia intrafamiliar, debería servir para avergonzarlos en su intentona de desacreditar por la via de las redes sociales un programa que a estas alturas debería existir en todos los municipios del estado.

Con el mundo de cabeza en cuanto a seguridad pública y una lamentable pérdida de valores en lo familiar, deberían ser muchas más las medidas tendientes a proteger a los más desvalidos por la violencia imperante, pero por algo debe empezarse y aquí la señora Gaxiola ya dio un valioso y plausible paso adelante.

“Esta patrulla rosa no es una ocurrencia que se hizo de repente, es un proyecto que se viene haciendo ya hace como dos años”, explica la presidenta del DIF.

La sugerencia provino de una oficial de policía, sustentada en la experiencia cotidiana que los agentes enfrentan con los crecientes casos de problemas en las familias y por violencia de género, una problemática que requiere tomar el toro por los cuernos no sólo en la atención inmediata de las agresiones, sino en el seguimiento y acompañamiento a las víctimas, en casos que luego caen en la esfera del DIF Municipal.

El proyecto es integral y no se circunscribe a la operación de la “Patrulla” Rosas, pues contempla integrar personal capacitado para intervenir en situaciones de violencia, con enfoque especializado y acompañamiento institucional para las víctimas.

“Vamos a tener un grupo de personas capacitadas para atender el tipo de violencia, que también pueden ser demandas de las personas de la comunidad LGBT… esto es un proyecto donde hay personas capacitadas para atender esos casos”, explicó.

“Yo me siento muy contenta que sí se haya hecho, porque no se imaginan todos los casos que nosotros escuchamos, que nosotros atendemos y que vienen a recaer acá… así que yo estoy segura de que esto va a venir a ser un antes y un después”, afirmó.

La señora tiene razón en sentirse contenta, porque nadie le puede regatear la sensibilidad que le está imprimiendo al abordaje de una problemática tan grave como ésta.

Se ha echado a cuestas una causa que merece el total respaldo de los ciudadanos.

Que se le resbalen las chifletas corrientes y mal intencionadas, propias de enanos mentales.

Ojalá que más adelante logre que no sólo opere una “Patrulla rosa”, sino muchas, y con más recursos materiales y humanos, con personal especializado para atender una problemática que, a querer y no, termina pegándonos –y debería avergonzarnos- a todos como sociedad.

Bien por ella. Y que no le afloje, porque ese esfuerzo vale la pena…

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