CARRUSEL: · Luz Argel: Solidaridad traducida en hechos


Por Víctor Fausto Silva D.


En un mundo donde la solidaridad viene quedando en mero discurso, y en un país donde la mayoría de los gobernantes buscan arramblar con lo que pueden para su muy particular beneficio, qué nobles y qué aleccionadores resultan los esfuerzos de quienes hacen del servicio público un verdadero compromiso, para tenderle la mano al prójimo más necesitado.

Lo entiende bien y lo dijo bien la señora Luz Argel Gaxiola de Elías, al sintetizar en dos frases su informe anual de labores al frente del DIF Navojoa: “Servir es amar a la comunidad”, y “Cuando servir es una misión, cada esfuerzo vale la pena”.

Luz Argel Gaxiola:
La fe abre caminos


En ellas englobó sin duda avances a la vista de todos en cuanto a la misión central de una tarea harto compleja: el Desarrollo Integral de la Familia, con tantas aristas por atender como tantas circunstancias adversas enfrenta cada una de ellas, lamentablemente marcadas por un triste signo de los tiempos: una campante desintegración que termina por afectar a toda la sociedad en su conjunto.

La tarea es enorme, y sin embargo, hay que entrarle, como le ha entrado la señora de Elías implementando programas y decisiones indispensables e innovadoras, como lo hizo con la apertura de Narconon-Navojoa, un centro para atención y rehabilitación de jóvenes atrapados por las garras de las adicciones.

Primero de su tipo en el mundo, dicho centro entró en operaciones en octubre del año pasado, para lo cual –recordó la presidenta del DIF- se vencieron muchos “No” que obstaculizaban el proyecto.

Por fortuna para quienes padecen adicciones, pudieron más “la persistencia y la voluntad” para echarlo a volar, constituyéndose en un valioso asidero para ellos y para sus familias, que por natural extensión terminan padeciendo también las terribles consecuencias que esa enfermedad genera en todo el entorno social.

“El DIF Navojoa decidió hacer posible lo imposible con Narconon Jóvenes y todos los demás logros, convencidos de que cuando el trabajo se hace con fe, amor, y un verdadero compromiso por los demás, los caminos siempre se abren”, dijo Luz Argel Gaxiola.

Tiene razón la presidenta del DIF de sentirse satisfecha por lo alcanzado, que no es poco, pero está lejos de instalarse en una zona de confort, conociendo como conoce tantas necesidades por atender.

“Este año nos deja grandes satisfacciones, pero también nos impulsa a seguir trabajando con más fuerza, con más sensibilidad y más compromiso, para construir un Navojoa más solidario, más humano, más empático y con más oportunidades para todos, porque cuando servir es una misión, cada esfuerzo vale la pena”.

La numeralia del informe y su impacto en la comunidad respaldan su optimismo:

Durante el último año, además de abrir el Centro Narconon para jóvenes, hubo especial atención a la protección y cuidado de niños y niñas, mediante mejoras en las instalaciones del albergue Caari Al Leiya –con el resguardo de 38 menores- y la guardería “Tu Casita de Apoyo”, así como el otorgamiento de 240 asesorías jurídicas en el área de protección a la infancia.

Se reforzó también el apoyo alimenticio para familias más vulnerables mediante el programa “Despensas del Bienestar”, así como la distribución de desayunos escolares para más de 17 mil estudiantes.

En el rubro de salud, se brindaron casi dos mil sesiones de terapia física en la Unidad Básica de Rehabilitación y se otorgaron mil 791 consultas a través del programa CIFA.

La Estancia del Adulto Mayor reportó también ejemplar atención para ese sector, con 6 mil 500 beneficiarios de actividades especialmente diseñadas para ellos.

Otro logro de alto impacto entre la niñez y las familias navojoenses lo fue la reapertura del Parque Infantil, visitado tan sólo en el período navideño por más de 70 mil personas en busca de sano esparcimiento.

De eso y mucho más informó Luz Argelia Gaxiola, pero en justicia, lo logrado y lo que sin duda está por venir, caben en su aleccionador concepto de que “Servir es amar a la comunidad”.

Y sí: cuando servir es una misión, “cada esfuerzo vale la pena”, porque sobre todo cuando se sirve a los más amolados, la solidaridad debe traducirse en hechos.

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